Trucos y guía de Bloodborne

Trucos y guía de Bloodborne

Si hay algo por lo que son conocidos los juegos de From Software, y más concretamente los pertenecientes a la saga “Souls”, es por el gran desafío que suponen, lo que suele traer consigo un gran número de muertes capaz de acabar con los nervios de los menos pacientes. Además, son títulos sin apenas tutoriales y que confían en que los usuarios sean capaces de aprender por sí mismos sus conceptos, tanto básicos como avanzados, por medio de la experimentación

Bloodborne no es la excepción, y si bien esa barrera de entrada se ha suavizado considerablemente para hacer de él un juego mucho menos hostil para los nuevos jugadores, en Vandal hemos decidido realizar esta pequeña guía de inicio para que vuestras primeras horas por la ciudad de Yharnam sean mucho más llevaderas.

Aquí encontrarás una explicación de los diferentes conceptos básicos de su jugabilidad, consejos para sobrevivir, recomendaciones para desarrollar y evolucionar a vuestro personaje de la mejor forma posible y guías sobre el funcionamiento del modo online, de las mazmorras cáliz, y de cómo obtener los diferentes finales del juego.

Conceptos básicos

Ecos de sangre

Los ecos de sangre serán tanto nuestra moneda para comprar objetos en la tienda que encontraremos en El Sueño del Cazador como nuestra experiencia para subir de nivel. Los conseguiremos eliminando enemigos y con unos objetos especiales llamados “Sangre fría” que nos darán una determinada cantidad de ecos según su calidad cuando los usemos.

Lucidez

La Lucidez es una interesante estadística que subiremos de nivel usando los objetos “Conocimiento del loco”, encontrándonos con jefes finales y derrotándolos, descubriendo ciertas zonas o hablando con algunos personajes. El máximo de lucidez que podemos tener es 99 y podremos utilizarla para invocar a otros jugadores y que nos ayuden o bien para comprar objetos en una tienda especial que se encuentra en El Sueño del Cazador.

Eso sí, sus “usos” no terminan aquí, ya que a medida que subamos nuestro nivel de Lucidez podremos ver “cosas” que de otra forma no serían posibles. Por ejemplo, la tienda que acabamos de mencionar nos requerirá un mínimo de 10 de Lucidez, aunque esto no siempre tiene efectos positivos, ya que los enemigos más poderosos (sin incluir jefes) obtendrán nuevos y poderosos ataques que pueden hacer de nuestra travesía un infierno mucho mayor.

Brío

Además de la habitual barra de vida, en este juego tendremos una barra de brío (determinada por nuestra estadística de Aguante) que determinará los movimientos que podremos realizar. Esta la gastaremos corriendo, esquivando y atacando, aunque en el momento que no hagamos ninguna de estas acciones se regenerará a toda velocidad.

El Sueño del Cazador

Este lugar será nuestra base principal. Aquí nos encontraremos con una muñeca a la que le podemos dar ecos de sangre para que nos suba de nivel, un taller donde reparar y mejorar nuestras armas, un tocón con el que personalizar la apariencia de nuestros mensajeros, un almacén de objetos, una tienda de ecos de sangre, otra de Lucidez, teletransportes a las distintas lámparas que hayamos desbloqueado y el acceso a las Mazmorras Cáliz.

Lámparas

A lo largo y ancho de Yharnam nos encontraremos con una especie de faroles que podremos activar simplemente acercándonos a ellos y pulsando el botón X. Estas lámparas funcionan como puntos de control, de modo que si nos matan reapareceremos en el último que hayamos tocado. También podremos viajar rápidamente por el mundo teletransportándonos a cualquier lámpara que hayamos activado desde las lápidas del Sueño del Cazador.

Armas transformables

Una de las características más destacadas de Bloodborne la encontramos en el hecho de que las armas tengan dos modos de combate bien distintos. Para alternar entre uno y otro nos bastará con pulsar el botón L1, lo que provocará que el arma se transforme y cambie de forma. Cada una de ellas tiene unas características totalmente distintas, por lo que nuestro rango de ataque, velocidad, movimientos y consumo de energía serán muy diferentes. A efectos prácticos es casi como llevar dos armas en una y podremos tener equipadas hasta dos de ellas a la vez.

Armas secundarias

Además de las armas principales transformables, también contaremos con otras secundarias y de apoyo. Estas solo las podremos utilizar cuando las primarias estén en una forma que pueda ser empuñada con una sola mano y por lo general son armas de fuego que nos pedirán balas de mercurio para poderlas usar. Eso sí, dentro de esta categoría también entran cosas como unos lanzallamas, escudos y hasta gigantescos cañones.

Herramientas de cazador

A medida que avancemos en el juego encontraremos una serie de artefactos que podremos utilizar de forma ilimitada a cambio de un número de balas concreto por cada uso. Estos son el equivalente a los hechizos del juego y se utilizan como si fuera un objeto consumible más. Entre sus efectos nos permitirán encantar nuestras armas en poder arcano, realizar un poderoso rugido que haga retroceder a los enemigos que estén a nuestro alrededor o atacar con unos tentáculos que salen desde nuestras manos, por mencionar solo unos pocos.

Ataques viscerales

En el juego podremos realizar unos devastadores golpes llamados “Ataques viscerales” cuando consigamos desequilibrar y aturdir a nuestros enemigos. La forma más básica para conseguir que los rivales entren en este estado es dispararles un balazo con un arma de fuego en el momento justo en el que nos van a golpear. Si lo hacemos correctamente, veremos cómo el enemigo se queda brevemente aturdido, momento que podremos aprovechar para acercarnos a ellos y pulsar el botón de ataque (R1) para que nuestro personaje ejecute una animación especial que bajará la vida del contrario considerablemente.

Esto es aplicable también para los jefes finales, aunque algunos de ellos también pueden ser aturdidos atacando a sus puntos débiles con golpes potentes en el momento justo, aunque eso ya os tocará descubrirlo por vosotros mismos.

Sistema de regeneración de vida

En Bloodborne se ha introducido una mecánica que nos permitirá recuperar parte de nuestra vida a base de contraataques. Ahora, cuando un enemigo nos haga daño, una porción de nuestra barra de vida se quedará en color naranja durante unos breves segundos. Si mientras esté así conseguimos golpear a un rival, recuperaremos parte de nuestra vitalidad, siendo el máximo recuperable lo que marque la parte naranja. Aunque ojo con esto, ya que si recibís otro ataque antes de poder curaros perderéis esta oportunidad.

Viales de sangre

Los viales de sangre son el equivalente a las pociones de cualquier juego. Si curarnos a base de contragolpes lo vemos demasiado arriesgado, siempre tendremos la posibilidad de utilizar un vial para mitigar nuestros daños. Podremos llevar hasta 20 encima (esto se puede ampliar), aunque todos los extras que obtengamos irán a parar al baúl del Sueño del Cazador, por lo que no se perderán.

Se pueden obtener matando a ciertos enemigos, encontrándolas por el escenario o comprándolas en la tienda de ecos de sangre. Cuando nos maten, si tenemos varias en el almacén estas pasarán directamente a nuestro inventario hasta alcanzar nuestro límite sin necesidad de ir al baúl para recogerlas, algo que también ocurre con las balas de mercurio.

La muerte

Tal y como era de esperar, en Bloodborne la muerte no será algo raro. De hecho, tendremos que morir al principio del juego una vez para poder empezar a activar las lámparas, acceder al Sueño del Cazador y recibir nuestras primeras armas. Al caer en combate o víctimas de los peligros del escenario perderemos todos los ecos de sangre que hubiésemos reunidos, aunque tendremos una oportunidad de recuperarlos.

Estos estarán en el mismo sitio donde nos hayan matado, de modo que si conseguimos llegar hasta ese punto y tocar nuestro charco de sangre, los recuperaremos todos. Para complicar las cosas, a veces nuestros ecos serán robados por un enemigo cercano que podremos reconocer por el brillo que aparecerá en sus ojos. Si esto ocurre, tendremos que derrotarle primero para poder reclamar nuestro premio.

Trucos y guía de Bloodborne

Finalmente, si tenemos la mala suerte de ser asesinados antes de poder recuperar los ecos, estos se perderán para siempre y se generará un nuevo charco de sangre con los que tuviéramos encima en dicho momento.

Desarrollando a nuestro personaje

Subir de nivel

Para subir de nivel necesitaréis al menos uno de Lucidez para poder ver a la muñeca del Sueño del Cazador como un ser vivo y hablar con ella. Como al principio no tendremos ninguno, la forma más fácil de obtener nuestro primer punto de Lucidez será encontrarnos con el primer jefe final del juego.

Una vez hecho esto, simplemente tendremos que hablar con la muñeca y seleccionar la opción de “Canalizar los ecos de sangre”. Aquí nos saldrá un menú donde nos permitirán mejorar nuestras estadísticas a cambio de una determinada cantidad de ecos. Mientras más veces hayamos hecho este proceso, más caro nos costará nuestro siguiente punto de estadística.

Repartiendo nuestros puntos de estadística:

Existen seis estadísticas distintas a mejorar y las cuatro últimas de la lista también determinan las armas que nos podemos equipar:

Vitalidad: Mejora nuestra barra de vida.

Aguante: Mejora nuestra barra de brío.

Fuerza: Mejora la efectividad de nuestros ataques con armas que utilicen esta estadística. Suelen ser las más pesadas.

Habilidad: Mejora la efectividad de nuestros ataques con armas que utilicen esta estadística. Suelen ser las más ligeras.

Viveza de Sangre: Mejora la efectividad de nuestros ataques con armas que utilicen esta estadística. Suelen ser las que usan balas de mercurio (aunque hay alguna que otra excepción).

Arcano: Mejora la efectividad de nuestros ataques con armas y herramientas de cazador que utilicen esta estadística.

Aquí hay que tener en cuenta que cada estadística tiene unos límites de mejora. Hasta los 25 puntos, cada nivel que invirtamos en una característica nos mejorará notablemente. Pasado ese punto, la mejora se verá reducida prácticamente a la mitad y finalmente, una vez lleguemos a 50 puntos en un atributo, la mejora será prácticamente inexistente.

De este modo, si, por ejemplo, tenéis un arma que escale por Fuerza y Habilidad de forma parecida, lo que más os interesará será subir primero a 25 cada uno de esos dos atributos, y luego los dos a 50 para que la mejora sea más efectiva.

Os recomendamos también que no descuidéis vuestra Vitalidad y vuestro Aguante, ya que si no subís la primera os acabaréis encontrando con enemigos capaces de liquidaros de un solo golpe, y si no hacéis lo propio con la segunda lo vais a pasar bastante mal a la hora de esquivar, atacar y contraatacar, ya que os faltará brío con mucha frecuencia y tendréis una movilidad tan limitada que no pararéis de quedaros vendidos frente al enemigo.

A la hora de decidir qué estadísticas de ataque priorizar, os aconsejamos que vayáis subiendo tanto la Habilidad como la Fuerza en un principio, al menos hasta que deis con vuestra arma ideal. Una vez hayáis encontrado vuestra favorita, maximizad las estadísticas con las que más escale para sacarles todo el provecho posible.

En nuestro caso, hemos obtenido unos resultados sorprendentemente buenos con la Espada Sagrada de Ludwig (un arma que podréis comprar por 20.000 ecos de sangre en la tienda una vez que cumpláis unos requisitos concretos) y subiendo precisamente Fuerza y Habilidad como estadísticas primarias, aunque procurando también no dejar muy atrás el Aguante (eso sí, no lo subáis mucho más allá de 35 o 40).

Además, también resulta muy recomendable subir Arcano al menos a nivel 15, ya que esto os permitirá usar la “Concha de fantasma vacía” a cambio de tres balas de mercurio (se encuentra en la parte más alta del edificio de Byrgenwerth). Esta herramienta imbuirá el arma que llevéis en poder arcano, aumentando su daño considerablemente y os vendrá genial si no domináis demasiado los Ataques viscerales o vais por lo general con el arma en su forma de a dos manos.

Mejorar nuestro arsenal

Tan importante como subir de nivel a nuestro personaje será mejorar las armas que vayamos consiguiendo, especialmente las que más utilicemos. Esto lo podremos hacer en el taller de la cabaña del Sueño del Cazador. Para hacer esto nos pedirán unos pocos ecos de sangre y varias “piedras de sangre”.

Existen cuatro tipos distintos de estos materiales: los “fragmentos de piedra de sangre” para los tres primeros niveles de cada arma, los “fragmentos gemelos de piedra de sangre” para los tres siguientes, los “bloques de piedra de sangre” para los tres siguientes y finalmente una “roca de sangre” para la última mejora posible. Por lo tanto, solo podremos subir nuestras armas hasta el nivel 10.

Cada mejora que le hagamos a un arma no solo incrementará su daño, sino que también mejorará el bonificador que obtendremos por nuestras estadísticas cuando la tengamos equipada y desbloquearemos huecos para añadirle gemas sangrientas.

Las gemas sangrientas

Además de mejorar nuestras armas “subiéndolas de nivel”, también podremos potenciar sus efectos gracias a las gemas sangrientas, unas joyas que podremos encontrar matando enemigos y explorando los escenarios. Estas pueden darnos beneficios de todo tipo, como añadir daño elemental a un arma, mejorar su daño físico o incrementar el bonificador de una estadística.

Cada arma tiene hasta tres huecos, aunque tendremos que asegurarnos de que nuestras gemas tengan una forma que le permita encajar en ellos. Para equiparlas nos tocará ir al taller del Sueño del Cazador y desde allí seleccionar las que queremos para cada hueco. Lo bueno es que podremos cambiar unas por otras sin coste alguno siempre que queramos y sin perder las que tuviéramos equipadas previamente, de modo que os animamos a que experimentéis sin miedo con diferentes combinaciones.

Eso sí, para poder equipar gemas sangrientas tendremos que derrotar primero al Padre Gascoigne.

Las runas de Caryll

A medida que avancemos en el juego iremos obteniendo una serie de runas especiales con las que podremos equipar a nuestro personaje, aunque antes de poder hacer esto tendremos que derrotar a “La Bruja de Hemwick”, un jefe final opcional al que podréis acceder siguiendo el camino que se encuentra a la izquierda de la entrada a la Gran Catedral de Yharnam.

Estas runas nos darán beneficios diferentes a los de las gemas sangrientas, ya que afectarán directamente a nuestro personaje y no al arma. Entre estas mejoras encontraremos cosas como incrementar el número máximo de viales que podemos llevar encima, obtener más ecos de sangre de los enemigos, aumentar nuestra barra de vida o brío, mejorar nuestra resistencia a un determinado estado perjudicial, etcétera.

Al igual que las gemas sangrientas, podremos intercambiarlas sin coste alguno siempre que queramos desde el Sueño del Cazador, permitiéndonos adaptar nuestra configuración de runas según lo requiera la situación. Podremos tener equipadas hasta tres normales y una especial que determinará la facción a la que perteneceremos.

Los atuendos

Durante nuestra aventura encontraremos una gran cantidad de atuendos que podremos equiparnos y que constan de cuatro partes: cabeza, torso, manos y piernas. Estos no se pueden mejorar y los beneficios que nos dan no llegan a sentirse nunca como determinantes, aunque cambiar de uno a otro según la situación puede facilitarnos mucho las cosas, ya que cada traje nos da unas resistencias y defensas u otras.

De esta forma, si vais a pasar, por ejemplo, por una zona con mucho Veneno Lento y tenéis equipo que os suba la resistencia a dicho estado perjudicial, podría ser una opción muy recomendable vestirlo, aunque perdamos defensa física o resistencia al fuego. Nosotros al menos no hemos encontrado ningún atuendo que destaque frente al resto, por lo que al final se convierten en un elemento puramente situacional y estético.

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